Pobreza extrema: cuatro jóvenes, una mujer y un bebé viven debajo de un puente en Roca

La peor imagen

n paralelo con el anunció de que comenzará a funcionar en Roca el primer centro para personas en situación de calle, tuvo una fuerte repercusión esta semana la noticia de que al menos 6 personas, entre ellas una mujer y un bebé de dos años, viven desde hace semanas debajo de un puente en Barrio Nuevo.

Según informó el medio Somos El Valle, por diferentes razones estas personas terminaron en situación de calle y debieron armaron un refugio con colchones debajo del puente del desagüe de las calles Brown y El Halcón.

Gracias a la ayuda de algunos vecinos que les acercan agua caliente y algo de comida, han podido subsistir.

Dijeron que necesitan alimentos y un lugar donde vivir y que, a pesar de que solicitaron ayuda al estado, hasta el momento no recibieron respuestas.

La situación se vuelve aún más alarmante porque entre estas personas que viven en situación de indigencia, hay un bebé de tan sólo 2 años. No obstante, y según su madre, durante la noche asisten a una casa para dormir.

Los demás son jóvenes de entre 14 y 30 años que viven de changas y de la ayuda de los vecinos.

 

¿Una solución a esta problemática?

Precisamente, el lunes pasado se anunció que desde febrero comenzará a funcionar en las instalaciones del ex Centro Cadam de General Rocael primer espacio provincial para recibir a personas en situación de calle.

Se trata del resultado de un trabajo llevado adelante por el Ministerio de Desarrollo Humano y Articulación Solidaria, junto a Municipios e instituciones de la sociedad civil.

Cabe mencionar que, a finales del 2022, la Legislatura Provincial aprobó el Sistema Integral de Protección de los Derechos de las Personas en Situación de Calle y en Riesgo a la Situación de Calle.

La iniciativa establece la facilitación al acceso de programas sociales, subsidios, y mejoramiento habitacional, y que busca fortalecer a las instituciones que ya trabajan en la temática, como así también crear nuevos dispositivos de acompañamiento.

Fuente: ANROCA